DAMASCO/TEHERÁN/MOSCÚ.- El enviado especial internacional a Siria, Kofi Annan, sostuvo que Irán debería ser "parte de la solución" del conflicto sirio, tras reunirse en Teherán con el ministro de Asuntos Exteriores de ese país, Ali Akbar Salehi. "Puede desempeñar un papel positivo en la crisis", dijo.
Estados Unidos y la Unión Europea se han mostrado reticentes a que Irán, un férreo aliado del presidente de Siria, Bashar al Assad, desempeñe un papel a la hora de pacificar el país. Pero Annan confía en que un involucramiento iraní permitiría detener la violencia "recuperando las armas que están en las manos equivocadas", deslizó, mientras que ayer continuaron los enfrentamientos armados internos entre el Ejército y los rebeldes, con decenas de muertos y cientos de nuevos desplazados.
El emisario de la ONU y de la Liga Árabe viajó luego a Bagdad para debatir con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, sobre la situación en Siria. Annan es portavoz de una nueva propuesta (con un renovado enfoque, según adelantó) para un plan de paz, que aún debe ser comunicada a los opositores a Damasco.
Rusia, otro aliado de Al Assad, en tanto, reconoció al Consejo Nacional Sirio como principal fuerza opositora, horas antes de la visita a Moscú del presidente de esa organización, Abdelbaset Seida. El dirigente será recibido hoy por el ministro de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, a quien le pedirán que colabore para convencer al Presidente sirio de que renuncie.
Al mismo tiempo, el Gobierno de Vladimir Putin envió cuatro barcos de guerra a su base de Tartus en el país árabe (única que posee en el Mar Mediterráneo), con el destructor de submarinos Almirante Chabanenko como buque insignia, para participar de un ejercicio con objetivos civiles. (DPA-AFP-Télam)